Desafiando mitos sobre la psicoterapia

Por: Dra. Katia Boyd, Doctora en Psicología Clínica y Terapeuta Familiar y de Pareja @insightclinicpty

A menudo somos conscientes que algo a nivel psicológico no funciona, sentimos ansiedad, estamos tristes o repetimos el mismo patrón una y otra vez que nos trae problemas. Sin embargo, a pesar de ser conscientes que de tal vez necesitamos ayuda profesional, retrasamos el momento de levantar el teléfono y coordinar la cita. 

Por el contrario, ante una dolencia física, no ponemos excusas porque sabemos que cuanto antes recibamos la atención será mejor. ¿Qué será lo que causa tanta ambivalencia ante los desafíos que nos presenta nuestro mundo emocional? Con este articulo nos proponemos a desafiar algunos de los mitos que rodean el campo de la salud mental, principalmente aquellos que apuntan a la psicoterapia y a las visitas al psicólogo. 

Mito #1: “Yo no estoy loco, no necesito ir al psicólogo”

Es bastante usual escuchar esta frase en nuestro medio, pues la psicología siempre se ha tratado como un tema tabú y ha estado muy estigmatizada porque hay mucha desinformación. Hoy en día existe mucho temor de acudir al psicólogo porque en nuestras sociedades aún se piensa en “la locura” como la pérdida del contacto con la realidad y, por lo tanto, es una situación que puede causar mucho miedo dolor y vergüenza. Lo cierto es que ir al psicólogo debería ser algo tan normal como acudir al médico cuando se sienta alguna dolencia física.   Para ir a terapia no es necesario tener un trastorno mental, basta conque sientas que algo no va bien en tu vida y quieras buscar soluciones.  

Mito#2: “Ir al psicólogo es para gente débil, yo puedo solo”

A veces podemos solos, a veces no y reconocer que necesitamos ayuda nos hace fuertes.  Con frecuencia, en nuestra práctica clínica, observamos que las personas contemplan la ayuda psicológica como última opción o acuden a consulta cuando el problema está ya firmemente instaurado o el nivel de malestar es insoportable.  ¡Error! Cuanto antes se aborde el problema, más rápido y efectivo resultará el tratamiento y mejor será el pronóstico de este. Una persona puede plantearse buscar ayuda psicológica cuando sienta que ha hecho todo lo que está en sus manos y no logra por sí sola disminuir su malestar.  Es decir, si nada de lo que has intentado para solucionar tu problema ha funcionado, quizás sea un buen momento para consultar con un profesional.  

Mito#3: “Para hablar y desahogarme ya tengo a mi familia y a mis amigos”

Los grupos de apoyo como la familia, los amigos o la espiritualidad; son recursos valiosísimo a los cuales siempre se puede apelar y que complementan de manera muy útil al tratamiento psicológico.   No obstante, la psicología es una ciencia y como tal cuenta con fundamentos y evidencias de que las técnicas que se aplican en la psicoterapia pueden ser útiles para el tratamiento de la salud mental.  Un psicólogo entrenado en psicoterapia requiere de un riguroso entrenaminto para adquirir el conocimiento sobre la teoría así como el desarrollo de la capacidad de analizar, comprender e intervenir sobre las situaciones difíciles que atraviesan las personas que acuden en busca ayuda.  A diferencia de los grupos de apoyo, los psicólogos tienen además una mirada objetiva propia de un rol terapéutico imparcial.  Así pues, aunque la palabra es la herramienta fundamental de la psicoterapia, el diálogo que se establece en un marco de trata, aunque la palabra es la herramienta fundamental de casi todas las psicoterapias, el diálogo que se establece en el marco de un tratamiento tiene motivaciones, intencionalidades y efectos diferentes a los de una conversación cotidiana.

Mito #4: “No creo en la psicología ni en los psicólogos”.

Es muy frecuente ver casos de personas que aún sabiendo que necesitan la ayuda profesional de un psicólogo, lo pospongan y busquen excusas para aplazar esta decisión. Y prescisamente una forma de reforzar esta postura tal vez sea devaluar la labor del psicólogo o de la psicología o, tal vez, sea el desconocimiento real sobre la labor del psicólogo. Existe la falsa creencia de que el psicólogo es una especie de gurú o maestro espiritual; por lo tanto es importante reiterar que la carrera del psicólogo se basa en la investigación, el pesamiento crítico y el método científico.  En Panamá, el ejercicio de la profesión de psicología está regulada mediante la Ley No. 55 del 3 de diciembre del 2002.  Esta ley, en su artículo No. 1 dice: “La Psicología, como disciplina científica, será ejercida por profesionales idóneos, utilizando teorías, recursos, métodos, procedimientos y técnicas específicas para el estudio, docencia, evaluación, investigacion, diagnóstico, pronóstico, prevenció, tratamiento y ejecución de programas. Su aplicación se dirigirá a individuos, grupos, familias, comunidades, instituciones y a organizaciones y/o empresas”. 

Iniciar un tratamiento psicológico no es una tarea fácil y muchas veces aparecen sentimientos ambiguos a la hora de asumir esta realidad.  Por ejemplo, podría sentir miedo de ser juzgado o sentir vergüenza de contar secretos íntimamente guardados.  

También es muy común sentir ansiedad o angustia de recordar vivencias que se tienen profundamente guardadas o dolor al revivir la pérdida de seres queridos.  Todos estos sentimientos se mezclan unos con otros y crean mucha incertidumbre. Decidir comenzar la psicoterapia y tener el empuje de admitir que se necesita ayuda es un signo de fortaleza y no de debilidad.  Es el primer paso para sentirse mejor.  

Si después de haber leído esto, consideras que necesitas hablar con alguien, te motivamos a llamar a la línea gratuita de apoyo emocional “Te escucho Panamá” al 831-7600. 

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