Apoyo emocional hospitalario

Investigaciones han comprobado que la hospitalización constituye un evento de gran estrés y que puede tener mucho impacto en el desarrollo emocional del niño. Aún cuando el dolor que el niño experimente sea leve o inexistente, la anticipación de lo desconocido, el hecho de que los padres no tengan información clara y adecuada de los procedimientos y la propia ansiedad de los niños y sus padres, contribuye a que el infante se sienta desprotegido y fuera de control.

La mayoría de los hospitales pediátricos en los …Estados Unidos… han desarrollado programas que facilitan el ajuste emocional de los niños y sus familias al ambiente hospitalario y la experiencia quirúrgica. El número de programas de este tipo se ha duplicado desde 1965. La Asociación Nacional de Hospitales Infantiles e Instituciones Relacionadas ha declarado que “ el proveer estos servicios constituye un hito de calidad de un sistema integrado de salud” (1996). La importancia de los programas de apoyo emocional hospitalario para reducir la ansiedad pre y post hospitalaria en los niños y sus familiares ha sido sustentada a través de innumerables investigaciones. El Dr. Zeev Kain indica que el 40% de los niños que son hospitalizados u operados pueden desarrollar pesadillas, ansiedad
De separación, pataletas, cambios en los patrones de alimentación, problemas de lenguaje, temores, conductas regresivas y marcada agresión, los cuales pueden perdurar hasta dos años después de la experiencia. “ Los pediatras deben estar conscientes del hecho de que la ansiedad hospitalaria tiene un efecto en el desarrollo del niño” (Dr. Robert Haverskos).Los programas de preparación para niños que enfrentan una hospitalización y cirugía enfocan tres aspectos principales: 1)Establecer relaciones terapéuticas con los niños y sus padres para apoyar el que los familiares se involucren en el cuidado del niño; 2)Proveer información adecuada a la edad del niño sobre los eventos y procedimientos que el niño debe enfrentar; 3) Proveer oportunidades para la expresión de
Preocupaciones a través del juego (American Academy of Pediatrics, 2000, pp. 1156).
Establecer relaciones terapéuticas Preparar al niño para la experiencia hospitalaria lo expone a períodos de contacto con un adulto que lo apoya, lo cual promueve el desarrollo de una relación de confianza. Esta misma relación de confianza facilita la expresión de sentimientos del niño. Este contacto con un adulto dentro del hospital que se preocupa y lo cuida contribuye a reducir la ansiedad que siente el niño y sus padres. “El desarrollo intelectual y social, el crecimiento de la mente del niño, su carácter y sus relaciones, son influenciados por el desarrollo
Emocional en relación a las personas que lo cuidan. Las emociones ocupan un punto cardinal y deben ser observadas y registradas. No son una distracción ni algo que debemos evitar. Si se maneja correctamente, el factor emocional es una valiosa e indispensable herramienta utilizada para lograr un mayor entendimiento” (Miller et al., 1989, pp3).Reportes realizados desde mediados del siglo veinte, aportan evidencia de las consecuencias adversas que tiene la separación de los niños de sus padres en los hospitales (Bowlby, 1952). Estas investigaciones llevaron a la publicación del “Reporte Platt” en 1959, el cual indica que los padres deben no sólo visitar a los niños hospitalizados, sino , además, participar
Activamente en el cuidado de los niños, siempre que sea posible.En décadas recientes, el cuidado pediátrico en los países desarrollados se ha vuelto más orientado hacia la familia, basándose en una cercana y continua participación de sus miembros.La hospitalización de un hijo es un evento extremadamente estresante para los padres. Factores relacionados con este estrés incluyen las inseguridades sobre la enfermedad del niño y su recuperación, preocupaciones sobre la información recibida , y las interrupciones a en sus roles parentales usuales. En esta situación que no les es familiar, los padres pueden experimentar sentimientos de ansiedad, culpa, rabia y temor. Su rol cambia
Y muchas veces se sienten que no tienen ningún control sobre la situación de su hijo y que se encuentran en una posición de absoluta dependencia. Estos sentimientos de los padres a su vez, son transferidos a los niños, incrementando su ansiedad y temor. La mayoría de los estudios sugieren que la presencia y participación de los padres durante la hospitalización, es beneficioso para los niños. Sin embargo, para que los padres sirvan como herramientas en el proceso de hospitalización, los profesionales de la salud deben preparar a estos padres, darles información adecuada y guías sobre su participación.
Proveer información Niños y adolescentes necesitan información precisa y calmada sobre su enfermedad, su cirugía, o cualquier tipo de procedimiento a los que van a ser sometidos. Dicha información debe ser presentada según el nivel de desarrollo del niño. Los niños que no reciben estas explicaciones quedan libres de formular las propias, las cuales generalmente están pobladas de fantasías y percepciones inadecuadas que aumentan su ansiedad y las respuestas emocionales negativas.En estudios realizados sobre el tema se encontró que a mayor información apropiada, menor ansiedad a la hospitalización, la cirugía y un recobro más rápido.
Generalmente asumimos que si le contamos al niño que van a ir al hospital, o que van a ser operados, los vamos a llenar de ansiedad. Las investigaciones indican lo contrario. Es lo desconocido y el no saber lo que causa la ansiedad. Incluso se recomienda que los niños tengan la oportunidad de conocer las instalaciones hospitalarias y algunas personas del personal que lo va a recibir y a cuidar días antes de la hospitalización.Proveer oportunidades de juegos
El juego es la herramienta por excelencia utilizada para preparar a los niños para la experiencia hospitalaria. “Involucrar a los niños en actividades de juegos y lectura
Apropiadas para su edad modera las ansiedades y minimiza la posibilidad de que la experiencia sea traumática para el niño” (Academia Americana de Pediatría, Vol. 6, p. 4).El juego dirigido por un profesional le ofrece al niño la oportunidad de elaborar sus temores, sus fantasías y de ejecutar algo de control sobre su realidad.Golden (1993) identificó tres fuentes de estrés en niños que requerían hospitalización: (1) el estar separado de los padres, (2) pérdida de autonomía y control, y (3)miedo al dolor, a daños corporales y a la muerte. Todos estos temores pueden ser manejados simbólica y directamente a través del juego.
Los niños necesitan muchas oportunidades de juego antes, durante y después de su estadía en el hospital. Es a través del juego que el niño asimila y adapta creativamente sus experiencias.En resumen, los programas que preparan a los niños y adolescentes para la hospitalización y cirugía son indispensables para la salud integral de los mismos y para reducir el riesgo de que dichas experiencias se conviertan en eventos traumáticos que marquen el desarrollo emocional del niño o adolescente. La combinación que mejores resultados tiene para reducir la ansiedad en estos casos incluye un adulto confiable que acompañe al niño durante el proceso, información precisa y adecuada a la edad y
Oportunidades para elaborar la experiencia a través del juego.
Preguntas frecuentes
1. ¿Debo decirle a mi hijo que hay que operarlo?

Definitivamente que sí y debe usted estar informado sobre la operación o procedimiento para poder así contestar todas las preguntas que haga su hijo.

2. ¿Cuánto tiempo antes debemos informar al niño o adolescente de la hospitalización o cirugía?

Esto depende de la edad del niño. Si es un niño de pre- escolar debemos decirle un día antes, ya que estos pequeños aún no manejan el concepto de tiempo adecuadamente. Si el niño es de edad escolar debemos decirle entre 3 y 4 días antes y si es adolescente, por lo menos una semana antes si es posible.

3. ¿Cuánta información debemos darle sobre la cirugía o procedimientos?

Por regla general, debemos darle la información veraz de lo que el niño pregunte. Eviten dar respuestas fantasiosas o no veraces que puedan disminuir la confianza del niño en usted. Es indispensable que en estos momentos el niño u adolescente pueda confiar y apoyarse en sus padres. Evite también burlarse de las preguntas de sus hijos. Recuerde que muchas van teñidas de fantasías, pero todas son importantes ydebemos escucharlas y responderlas con seriedad y respeto.

4. ¿Qué medidas concretas podemos tomar para disminuir la ansiedad de nuestros hijos durante esta experiencia?

Nuevamente esto dependerá de la edad del niño. Si son pequeños, trate de mostrarle el hospital días antes. Permítale llevar su mantita, peluche o juguete favorito; permítale escoger algunos juegos o modos de entretenimiento que lo ayuden a distraerse durante su estadía en el hospital. De ser posible promueva las visitas de hermanos y compañeros. Si la hospitalización es prolongada, adecuar la habitación al estilo y gusto del niño es muy recomendable.

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