¿Cómo manejar el «mal comportamiento» en cuarentena?

Por: Mgtr. Solymar Dolande, Psicoterapeuta

Desde que empezó la cuarentena, muchas mamás me han comentado que sus hijos se están comportando diferente: más pataletas, desafíos, inquietud, o pasan más tiempo irritables y discutiendo. Incluso, madres que reconocen que sus hijos se expresan de esta manera con cierta frecuencia, se encuentran ahora preocupadas por el incremento en el “mal comportamiento” y no saben por qué o qué hacer.  Es por eso que quiero compartir algunos consejos para manejar el “acting out” de los niños durante esta cuarentena por Covid-19. 

Pensemos un poco sobre el “mal comportamiento”

Imagina que uno de tus hijos tiene fiebre. Esta fiebre es, en cierto sentido, la manera en que el cuerpo comunica que tiene una infección interna que necesita atención, así que te dispones a tratar esa raíz para bajar el síntoma.  

Así mismo, cuando un niño se comporta de manera inapropiada o descontrolada, es una forma en que la mente comunica que alguna emoción está atacando por dentro, como si fuera una “infección emocional”. Esto ocurre porque a veces los niños no reconocen lo que sienten, o no entienden qué causó que se sientan así.  A este “mal comportamiento” causado por emociones difíciles escondidas, le llamamos “acting out”. 

Ahora, si el problema son las emociones escondidas, entonces la solución puede ser descubrirlas para saber cómo atenderlas.

Te recomiendo seguir estos pasos para ayudarte en ese proceso de descubrimiento y conexión con tus hijos:

  • Ten en mente la mente de los niños.  

Una vez sabes que su comportamiento negativo tiene emociones difíciles por debajo, lo ideal es que tú trates de imaginar qué puede estar pasando por su mente. Recuerda que a veces los niños necesitan que sus papás les ayuden a darle sentido a lo que sienten. 

Si tomas en cuenta que estamos en medio de esta pandemia de Covid 19, trata de pensar:

¿Cuántos cambios ha vivido tu hijo y tu familia desde que todo esto empezó?

¿Qué podría estar sintiendo al respecto y por qué? 

Estas son algunas preguntas que te puedes hacer para tratar de entenderle.  

Adicional, es importante que cuando imagines lo que hay en su mente, lo veas desde su perspectiva infantil, no desde la tuya.

  • Habla de la emoción que está por debajo. 

Una vez que tienes una “hipótesis” sobre lo que le puede estar pasando, te recomiendo que le preguntes si es así cómo se ha estado sintiendo.  

Con frecuencia los niños nos confirman o nos corrigen. Pero, esta curiosidad abre el espacio para que ellos elaboren en eso que tú le trajiste, y que manda el aliviador mensaje de que está bien hablarlo contigo. 

Además, en este paso es importante darle un nombre a lo que siente (tristeza, decepción, enojo, etc.) para que entienda que a veces cuando alguien se siente “así” se podría comportar “asá”. 

Si se trata de un niño que aún no desarrolla el habla, pues toma en consideración que es muy difícil para él o ella lidiar con esos sentimientos que le hacen estallar, y que encima de todo, trae como consecuencia tu enojo.  Te aseguro que eso no es lo que quiere.  

Le puedes ayudar verbalizando tú la conexión que puede haber entre lo que está pasando en casa o afuera con lo que puede estar sintiendo.

  • No juzgues.  

Los pasos anteriores requieren de mucha observación, empatía, paciencia y esfuerzo mental, que en esta crisis requieren mucho trabajo. 

Pero si tienes suerte, y tu hijo se atreve a contarte lo que hay en su corazón, el criticar sus sentimientos, minimizarlos o evaluarlos derrumbaría todo el trabajo que hicieron, y se refuerza su silencio la próxima vez.  

En su lugar, escucha con atención y valida lo que dice.

No hace falta que estés de acuerdo, solo importa que le afirmes que entiendes y respetas su experiencia. 

  • Piensen juntos en una solución.

Especialmente si el comportamiento del niño lo mete en problemas o lastima sus relaciones, hay que pensar en las herramientas que podría usar la próxima vez que se sienta de esa manera, para que las use en vez de “act out”.  

Por ejemplo, si pega cuando esta bravo o nervioso, pueden planear que use sus palabras la próxima vez en lugar de pegar. Esto reemplaza el “no hagas eso” ( que deja al niño sin saber que hacer y fallando continuamente),  por “cuando te sientas ___ haz ___ en vez de ____”.  

Cada solución dependerá de la situación y la herramienta que necesite, por lo que no hay una respuesta absoluta, pero sí te recomiendo que no trates de pensar en soluciones durante el calor del momento.  El momento ideal es cuando estén todos tranquilos.

  • Sé paciente y confía en tu hijo.

Ten en mente que esto es un proceso, y para muchos, algo nuevo, por lo que hay que ensayar, ver el resultado e ir ajustando hasta conseguir lo que buscamos: que los niños usen recursos sanos para expresar sus emociones negativas.  

Por último, recuerda que tú le sirves a tu hijo como un espejo, así que, si tú crees que él puede lograrlo, él también lo va a creer.  

Mientras que ponemos en práctica estos consejos, pronto compartiré otros elementos que pueden influir en el comportamiento de los niños durante esta crisis, como el ambiente familiar y el comportamiento de nosotros, los padres. 

Atendamos entonces, las necesidades de nuestros niños en casa, para cuidar de su salud mental y también de la nuestra.

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