Consejos de Mindfulness para conversaciones difíciles

Escrito por Gillian Florence Sanger 

Traducido por: Ana María Aparicio, voluntaria de la fundación 

Puedes hacer más que “acordar estar en desacuerdo”. Aprende cómo comunicarte teniendo en mente la humanidad compartida y los límites

En las mejores épocas los debates sobre la mesa de cocina podrían ser incómodos. En 2020, cuando la tensión política se siente como si estuviera en lo más alto, muchos quieren evitar temas difíciles por completo o cortar lazos después de interacciones acaloradas sobre temas polémicos  (en línea o de otra manera). ¿Pueden las personas comunicarse sobre estos temas importantes y puntuales de formas más conscientes y saludables?

La comunicación consciente, sea sobre temas políticos o cualquier otro, no se trata de no tener una opinión o nunca sentirse incómodo. La incomodidad a menudo es parte del proceso, sin embargo, al mismo tiempo, la comunicación consciente no requiere que nos involucremos en todas y cada una de las discusiones. 

Comunicarnos de forma más consciente, especialmente sobre política, es simplemente prestar atención en cómo te relacionas con la otra persona en el intercambio. Es simplemente una invitación a considerar conscientemente: 

¿Qué podría querer traer conmigo a la mesa?

¿Cómo estoy abordando esto y hay una manera diferente?

¿Qué cosas nutritivas/positivas puedo hacer cuando la tensión sube? 

Ya sea que te involucres en un debate político en línea, en la cena o en algún lugar intermedio, hay un puñado de prácticas y conocimientos que puedes considerar para mantener el sentido de paz o al menos hacer posible la paz. Considera lo siguiente durante tu próximo debate político: 

Recuerda que compartimos el sentido de humanidad 

Mantenerse consciente de nuestra humanidad compartida es una de los más importantes conocimientos con el que podemos conectar cuando discutimos de temas difíciles. Es algo muy fácil de olvidar, pero al final del día, todos nosotros estamos en las mismas cosas: ser amados, estar seguros, y para nuestros seres queridos, ser amados y estar seguros. Cuando eres consciente de la humanidad compartida, eres más propenso a ser curioso sobre por qué la otra persona mantiene su punto de vista como lo hacen, en lugar de saltar a juicios y condenaciones. Si estás en medio de un  acalorado debate, toma una pausa interior, sintonizando con el espacio en tu corazón y reconectando con la capacidad de ser compasivo a pesar de nuestras diferencias. 

Considera que motiva tu opinión, tus creencias y luego considera que motiva la opinión y creencias de otros. 

Donde creciste, los padres que tuviste, los obstáculos y oportunidades que encontraste a lo largo de tu viaje de vida, todo esto influencia las opiniones y creencias que mantienen. Es fácil olvidarlo, y confundir nuestra propia perspectiva como universal, así como tus experiencias personales como un indicativo de la verdad absoluta.  Debido a la complejidad de la vida, este no es el caso. A medida que te vuelves más curioso sobre qué hacer a otros pensar como lo hacen, considera el camino y las experiencias que han llevado a alguien a tener puntos de vista diferentes a los nuestros. 

Toma descansos para respirar tan a menudo como lo necesites

Puedes tener descansos para respirar donde sea que estés. Si estás sentado alrededor de la mesa, puedes tomar un momento de tranquilidad para aflojar tu abdomen y darte cuenta de tu flujo de respiración. Toma una pausa más larga yendo al baño. Si te estás comunicando en línea y la conversación está acalorada, recuerda que no necesitas responder enseguida y al tomar una pausa más larga antes de regresar al teclado, le das tiempo a las emociones fuertes para asentarse y a una mayor claridad y compasión para entrar a través de tus respuestas. 

Si estás debatiendo sobre política en línea con alguien que es tu amigo, considera tener una conversación telefónica en su lugar. 

Hablar sobre política en línea deja cabida a malas interpretaciones, un pequeño espacio para los matices, y riesgo de olvidar esa humanidad compartida. Si te encuentras a ti mismo en un acalorado debate con alguien que conoces y en quien puedes confiar, considera una conversación por teléfono o en persona en su lugar. Esto puede ayudar a recordar que no estás debatiendo con una computadora. Estás hablándole a un humano con sentimientos, emociones y necesidades no tan diferentes a las tuyas. 

Cree y mantenga límites de conversación saludables donde sea necesario

A veces, a pesar de nuestras mejores intenciones, no es posible conversar sobre política de una manera saludable y respetuosa. Independientemente de que traigas a la mesa, no puedes controlar la manera en la que el otro se muestra. Si, por ejemplo, la persona con la que estás hablando no puede reconocer la humanidad compartida de todos y no está trayendo su propia compasión y curiosidad a la conversación, considera tus límites. ¿Cuáles son tus límites en esta conversación? ¿Cómo puedes crear estos límites saludables para ti mismo? No hay ninguna conversación en la que estés obligado a  participar, y si la conversación no mantiene el mutuo respeto y la voluntad de escuchar, puedes elegir conscientemente alejarte por completo de la conversación 

Escucha con el anhelo de comprender, suavizando el impulso de responder y demostrar

Por último, la calidad de las habilidades para escuchar es crucial en el medio de discusiones polarizadas. No es poco común culpar a la otra persona por no escuchar,  aún cuando tú mismo no practiques la escucha consciente. Cuando alguien más está compartiendo sus ideas, opiniones y sentimientos, fíjate si puedes captar lo que a ellos les importa bajo la superficie de las apariencias. ¿Qué necesidad universal humana están tratando de proteger? ¿Qué es eso que les importa? Cuanto mejor te dispongas a ofrecer toda tu atención hacia otro, es más probable que ellos traten de hacer lo mismo por ti a cambio.

Puede que te encuentres a ti mismo en medio de una conversación política durante las próximas semanas, meses y años, recuerda que no siempre hay una manera fácil, no siempre te verás cara a cara, y podrías a veces ser mal entendido. A veces, tu mejor movimiento será alejarte por completo de la discusión.  En otras ocasiones, podrías apoyar, abriendo tu corazón, y juntos ver donde podrían apoyarse a un nivel más profundo de sus perspectivas políticas. 

Enfócate en lo que tú mismo puedes traer a la conversación cuando eliges comprometerte. Donde hay franqueza, curiosidad y compasión, nuevas posibilidades para relacionarse pueden florecer con el tiempo. Mientras que puede ser difícil vernos cara a cara en temas políticos, es posible que descubras que, al mismo tiempo, es posible verse corazón a corazón. 

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