El impacto de las dificultades económicas en la salud mental

Por: Carla Tapia, psicóloga y voluntaria de la Fundación Relaciones Sanas @carla.tapiam

Las dificultades económicas pueden disparar altos niveles de preocupación, estrés y ansiedad y comprometer nuestra calidad de vida, especialmente si no contamos con un plan de contingencia financiera. Por eso, es importante ponerle atención a las consecuencias emocionales que nacen a partir de las dificultades económicas. Un tema que la Asociación Americana de Psicología (APA) confirmó recientemente, al publicar que el estrés relacionado con temas financieros tendrá un impacto significativo en la salud y bienestar de las personas.

¿Cómo impactan las dificultades financieras en nuestra salud mental?

En nuestro país la mayoría de los indicadores de producción disminuyeron durante el primer semestre del año. Cuando el 70% de la economía se paralizó desde marzo y se han dado afectaciones principalmente en: turismo, entretenimiento, transporte internacional, construcción, comercio al por menor, zonas libres de impuestos, médicos, entre otras profesiones.

Ante una crisis económica, nuestras necesidades como seres humanos son afectadas.  Cuando tenemos preocupación sobre algo, nuestro sueño deja de ser reparador y experimentamos cambios en nuestro estado de ánimo y molestias físicas. Nuestra necesidad de sentirnos seguros también es impactada ante la crisis, cuando los salarios son recortados o las personas son cesadas temporalmente o desvinculadas de sus trabajos. Adicional a esto, se afecta nuestra sensación de seguridad, ya que el proveer se experimenta con cierta incertidumbre: mantener una casa, alimentación y generar otros recursos necesarios.  

Por otro lado, el sentirnos amenazados constantemente por un virus que puede causar enfermedad y traer consigo gastos médicos, también se convierte en un estresor.  Las necesidades sociales también son parte de esas necesidades que han sido tocadas fuertemente en este tiempo.

¿Cómo podemos manejar estos estresores?

Para mantener nuestra salud mental, al tiempo en que navegamos esta crisis, se pueden tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Acepta el cambio como parte de la vida: la crisis inesperada es algo que no puedes controlar, sin embargo, la forma en que la enfrentas hace la diferencia.  
  2. Identifica el estresor relacionado con el dinero: si se refiere a tarjetas de crédito con un alto saldo, tu capacidad de pago de algunos servicios básicos, etc.  Pide asesoría a personas expertas en finanzas personales para poner prioridades y llegar a acuerdos con proveedores si fuese necesario.
  3. Observa tu relación con el dinero:  todos tenemos creencias en relación al dinero.  Algunos pueden gastar en exceso (para compensar, impresionar a otros, llenar vacíos emocionales) y otros pueden sentir que no lo merecen (no lo disfrutan porque se sienten culpables).   Es un momento para revisar cómo es nuestro comportamiento acerca del dinero y evaluar qué cambios debemos hacer para tener una relación más sana con este.
  4. Reconoce cómo estás lidiando con esta situación: observa cuáles son las señales que te envía tu cuerpo: irritabilidad, falta de sueño, comer en exceso, y toma acciones para manejarlos.
  5. Mantén las cosas en perspectiva y observa lo bueno que hay en tu vida: darle valor a lo que si tienes, aquellas cosas que te generan paz y agradece por ellas.  
  6. Busca oportunidades: Esta puede ser una buena oportunidad para identificar tus habilidades y talentos naturales y poder ponerlos en acción en alguna forma de emprendimiento.
  7. Aumenta tus actividades de autocuidado:  cuanto más preocupado estás, más debes cuidar tu salud física y mental.  En lo físico: lo que comes, la calidad de tu sueño y ejercicio regular, por mencionar algunos más importantes.   Eliminar los pensamientos catastróficos y de derrota, y reemplazandolos por pensamientos esperanzadores y palabras que estimulen tu capacidad para enfrentar las situaciones, esto no solo cambia la química de tu cerebro, sino que dispone tu cuerpo a actuar de una forma más productiva
  8. Enfócate en el presente y piensa que esto también pasará.
  9. Conecta con tu espiritualidad: da la sensación de que no estás solo en el mundo y que hay una fuente de guía y soporte disponible en tiempos de confusión.
  10. Expresa los sentimientos: Conversa con una persona que sea buena oyente o busca ayuda profesional si sientes que no puedes lidiar con la situación y ésta te impide poder llevar a cabo tu rutina diaria.

Hay muchos factores que han surgido a partir de esta pandemia que no están dentro de nuestros, pero hay algunos que sí. Y, esta diferencia es clave para poder mantener nuestra salud mental a flote y lidiar con las incertidumbres que aparezcan.

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