La relación entre el savoring y la felicidad

Por Nicole Marques, estudiante graduanda de psicología

Durante la pandemia y la cuarentena, he leído y estudiado sobre el bienestar y la felicidad; en especial esa que está cerca de la cotidianidad y no la que uno espera experimentar cuando llega ese “gran momento”.  Durante esto me encontré con un término que me llamó la atención. En el curso de la ciencia del bienestar de la psicóloga Laurie Santos de Yale University, ella introduce el término “savoring” que en español puede traducirse como saborear. Me imagino que ya tienes una idea de a dónde se dirige el término. Pero de manera conceptual, savoring o saborear es el acto de salir de una experiencia para revisar y apreciarla. De hecho, el acto de “saborear” intensifica y alarga las emociones positivas que surgen al hacer algo que disfrutas. Con todo lo anterior me pregunté, ¿cómo se diferencia esto del clásico “estar presente”? y ¿cómo podemos saborear nuestras experiencias cotidianas? 

En respuesta a la primera pregunta, el estar presente puede ser parte del acto de saborear, pero el acto de saborear incluye otras estrategias cognitivas y comportamentales. Y en respuesta a la segunda pregunta, un aspecto que me encanta de este curso es que se aleja de lo abstracto y te da herramientas para hacerlo y practicarlo de una vez. Entonces, la psicóloga Santos cita a José et al. (2012) y resume algunas actividades relacionadas con el acto de saborear las experiencias positivas el cual puede incrementar, intensificar y alargar tus emociones positivas. A continuación, te las comparto: 

  1. Esta estrategia muchas veces lo hacemos sin notarlo y se trata de simplemente hablar con otra persona sobre la experiencia y contarle que tan bien se sintió la experiencia. No tiene que ser una experiencia tan elaborada o compleja, comparte con alguien que tan bien se sintió cualquier parte de tu día. Lo más sorprendente es que solo pensar en qué le dirías a otra persona es una estrategia para “saborear la experiencia”. 
  2. Realiza la actividad con alguien más. Los resultados indicaron que cuando uno experimenta la actividad con otra persona esto puede aumentar las emociones positivas que provoca la actividad. 
  3. Cuando estés en esa experiencia, pausa y piensa que afortunado/a eres por eso que estás viviendo. También, puedes escribirlo si es algo que sientes que te funciona más a ti.
  4. Demuéstralo con tu cuerpo, permítete ese mini bailecito, salto, grito o risa que te provoca la experiencia en tu cuerpo y nota que sensaciones físicas la experiencia agradable te provoca. 
  5. Date tus propios cumplidos, dite a ti mismo que orgulloso estás. 
  6. Por último, solo déjate ser absorbido por el presente. 

Ahora que ya tienes varias ideas intenta elegir una estrategia con la que te sientas más identificado/a, la más adaptable a tu estilo de vida y/o aquella que te llamó la atención y proponte saborear una actividad al día. También, puedes reflexionar sobre qué otras cosas ya haces te permite “saborear” una experiencia y cómo puedes hacerlo más seguido. Espero que este escrito te haya inspirado para incorporar esta estrategia a tu caja de herramientas de salud mental. 

Bibliografía: Jose et al. (2012). Does savoring increase happiness? A daily diary study. The Journal of Positive Psychology, 7(3), 176-187.

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